Mercedes (B), 23 de Junio de 2017
Queridos hermanos sacerdotes:
El Señor los acompañe siempre!
Uno de los problemas más serios del mundo actual entre los jóvenes son los estupefacientes. Esto anula las personas, debilita las voluntades y destruye la armonía en nuestras familias.
Hace ya bastante tiempo que la Conferencia Episcopal ha afrontado este tema para que la ciudadanía tome conciencia y poder salvar a nuestros niños y jóvenes del flagelo de la droga.
Al principio de este año le he pedido al Padre Hernán López que coordine las acciones que como Iglesia podemos llevar adelante en nuestro territorio.
El les pedirá la colaboración de un laico por zona para hacer más efectivo este trabajo.
Estoy seguro que con la ayuda de un equipo podremos lograr el objetivo que es ayudar a nuestra juventud a vivir una vida sana. Recemos los unos por los otros para que el Señor nos acompañe en este propósito.
Con efecto en Jesús y María.
Mons. AGUSTIN RADRIZZANI

