Los Obispos reunidos en la Comisión Permanente queremos recordar a nuestros fieles y a todas las personas de buena voluntad el sentido e importancia de la Jornada de oración y ayuno, que propusimos para este 7 de diciembre como gesto penitencial que acompañe nuestra preocupación expresada en la declaración: “El drama de la droga y el narcotráfico”.

La gravedad del tema requiere una actitud definida de toda la comunidad. Todos estamos invitados a participar de esta Jornada y hacer de ella un silencioso y profundo clamor que exprese nuestra decisión de erradicar este flagelo, prevenir y acompañar a nuestros hermanos y familias que han sido sus víctimas, y rezar por la conversión de quienes lucran con la vida de nuestros jóvenes.

Ponemos esta intención en las manos de nuestra Madre de Luján, Patrona de nuestra Patria.


166º Comisión Permanente
Buenos Aires, 3-4 de diciembre de 2013

 

Fecha diciembre - 6 - 2013